En octubre del 2018 empresarios hortícolas de la Región de O’Higgins realizaron una gira tecnológica a China, la principal productora de hortalizas del mundo, luego que el Centro de Evaluación Rosario (CER) junto a HortiCrece, de CORFO, se adjudicaran un proyecto del FIA. En la oportunidad los empresarios pudieron conocer nuevas tecnologías en la ciudad de Beijing, una de ellas sobre la areoponía; un huerto en un entorno aéreo sin utilizar el suelo.

Desde esa visita, innovar y transformar a la horticultura de la región en líder tecnológico fue el objetivo de quienes integraron la comitiva a China. Uno de ellos fue Andrés Leiva, Biólogo y PhD en Ciencias de la Agricultura, quien luego de un largo trabajo pudo traspasar todos los conocimientos adquiridos y –a un año de la visita- poder implementar el primer prototipo de huerto vertical en la Región de O’Higgins, bajo el sistema aeropónico https://bit.ly/2IU6oGv.

“Se decidió buscar capital privado para montar un prototipo comercial y poder comercializar distintas especies de lechugas, que en un inicio era lo más fácil para probar. Sin embargo, para más adelante tenemos proyectos, de aquí a alrededor de unos 15 años con otras hortalizas”, indicó.

La agrícola Hortipro la conforman su esposa, Javiera Calvo, encargada de la sanidad de alimentos; su socio, Francisco Arias, encargado de innovación y Elías Cornejo a cargo de la producción; quienes se complementan como equipo para poner en marcha este nuevo negocio.

En la búsqueda de entregar hortalizas con valor, Hortipro generó una alianza con la empresa Hidro Gourmet, de Carolina Zambrano, quien viene desde hace unos años trabajando con una producción hortícola hidropónica. Así, deciden poner en marcha la sociedad H&H que será la encargada de comercializar todos sus productos.

En este sentido, explicó que “nuestra ambición es ser pioneros en Chile y Latinoamérica en inocuidad y tecnología hortícola, para lo cual queremos incorporar el slogan de que, si se va a producir alimentos que estos sean tratados igual que una sala de hospital, donde no haya contaminación”.

Con este este tipo de sistema se permite recircular en un 95% el agua, diferenciándose de otros tipos de cultivos.

Por otra parte, “en un sistema de tierra puedes tener entre 60 mil a 80 mil unidades de lechugas por hectáreas, donde se debe lidiar con maleza, patógenos e insectos. En hidroponía uno puede aumentar ese número hasta 300 mil unidades tope por hectárea, pero en aerología se pueden tener hasta 600 mil unidades por hectáreas”, destacó el empresario.

La idea de la areoponía vertical es tratar a las hortalizas como si fueran frutales. Otra de las bondades de este sistema es que nos permite tener una rotación alta de lechugas y de otros vegetales, dependiendo de los sectores, temperaturas, todo es manejable. “Vamos a tener implementados otros vegetales más adelante, ya empezamos con algunos ensayos hace algunos meses atrás”, puntualizó Leiva.